
¿Qué se busca en una autoexploración mamaria?
Se busca un bulto o una zona engrosada que resalte sobre el resto del tejido mamario que se explora. Si una mujer se realiza exploraciones mamarias mensuales podrá diferenciar entre nodularidades o bultos normales o cambios que pueden ser significativos. Las mujeres tienen que aprender a “conocerse sus mamas” para que puedan diferenciar entre un cambio normal o anormal. La única forma de poder llegar a este punto es si se exploran sus mamas con regularidad todos los meses, unos días después de la menstruación. Cuanto más se practique, mejor se realizará. Asegúrese de preguntar a su médico o enfermera cómo realizar una autoexploración mamaria correctamente.
¿Qué debe hacer si se encuentra un bulto mamario o un engrosamiento anormal?
Si se encuentra un bulto o un engrosamiento en una mama, hay que explorarse la otra mama. Si ambas mamas se palpan igual, probablemente se esté tocando tejido mamario normal. Sin embargo, sería bueno comentárselo a su médico. Si el bulto (del tamaño que sea) no desaparece después del ciclo menstrual, deberá consultar con su médico.
Mamas pequeñas – Ecografía / mamografía de base – si ECO negativa- seguimiento anual-si ECO positiva- biopsia de mama.
Mamas medianas/grandes – RM cada 12-18 meses- si RM positiva- ECO - si ECO positiva- biopsia – si ECO negativa – seguimiento con RM.
Mamas pequeñas: ECO cada 6-12 meses.
Mamas moderadas o grandes: RM cada 12-18 meses – si RM positiva – ECO – si ECO negativa – seguimiento por RM o biopsia por RM – si ECO positiva – biopsia.
Es un síntoma mamario muy corriente pero que habitualmente no es importante. Sin embargo, una mujer con dolor de mama persistente o dolor asociado a un bulto mamario deberá ver a su médico para su estudio. Lo más habitual es que el dolor mamario esté asociado a cambios hormonales durante el ciclo menstrual y/o con la presencia de un quiste. Lo normal es que desaparezca de la misma manera misteriosa por la que apareció. El tratamiento de la mastodinia depende de su causa. Cuando una paciente se queja de dolor mamario, es importante que describa el tipo de dolor que padece (si es agudo, como si fueran puñaladas, como una presión…), cuándo y dónde ocurre, cuánto tiempo lo ha padecido y se asocia o no a un bulto o algún cambio mamario.
Es el motivo de consulta más frecuente. Más del 50% de las mujeres, entre 25-50 años, la padecen. Consiste en un proceso mamario relacionado con la actividad hormonal de la mujer, que se presenta con dolor y con la aparición de bultos, con carácter cíclico.
Las mujeres lo describen como “granular”. También pueden estar presentes los quistes (sacos con líquidos) que, con frecuencia, se hacen más grandes y son más dolorosos y molestos, sobre todo antes de la menstruación. Algunos quistes no se pueden palpar si existen otros más grandes. Los quistes se tratan mediante observación o por punción aspiración con aguja fina (drenaje del líquido que compone el quiste).
Es un bulto mamario muy frecuente compuesto por tejido fibroso y glandular. Normalmente los fibroadenomas son redondos, móviles y a la palpación gomosos. Ocurren a cualquier edad, pero son más comunes en mujeres jóvenes. Los fibroadenomas tienen un aspecto benigno por mamografía. Una punción aspiración con aguja fina o una ecografía pueden utilizarse para completar el estudio de estos bultos. Pueden aumentar durante el embarazo y durante la toma de anticonceptivos. Normalmente, crece hasta unos tres centímetros, y a partir de los 25-30 años, comienzan su involución.
La mayoría de las galactorreas son de origen benigno (no
cancerosas), y muchas veces están asociadas a mujeres que toman
anticonceptivos u otros medicamentos como tranquilizantes o
ansiolíticos. Mujeres con cambios fibroquíticos también pueden
experimentar un flujo pegajoso de color marrón o verde. La galactorrea
también puede producirse por una pequeña lesión condilomatosa en los
conductos cercanos del pezón (papilomas intraductales) o como
consecuencia de una infección también puede producir galactorrea (en
este caso se trata con antibióticos). Hay que recordar que cualquier
cambio en la exploración mamaria de una paciente, incluyendo nueva
galactorrea o un cambio de color en una galactorrea pre-existente, debe
ser señalado a su médico.