
La Unidad Asistencial de Medicina Nuclear de Quirón Madrid ha sido concebida como un servicio médico central, integrado en la estructura hospitalaria y con la finalidad de ofrecer, junto al resto de servicios hospitalarios, los recursos asistenciales necesarios para una asistencia sanitaria integral.
El servicio está dirigido por el Dr. Antonio Cabrera, reconocido profesional que en 1998 ya participó en la puesta en marcha y posterior desarrollo del tercer centro de Tomografía por Emisión de Positrones (PET) que se inauguraba en España y el único de la Comunidad Autónoma del País Vasco. Es miembro activo de la Sociedad Española de Medicina Nuclear (SEMN), y desde el inicio ha participado en el Grupo de trabajo PET de la SEMN, del que actualmente es su presidente.
El Servicio de Medicina Nuclear dispone de una gammacámara de doble cabezal para la realización de estudios gammagráficos convencionales, que permite además la realización de exploraciones SPECT y Gated-SPECT, así como un equipo híbrido PET-TAC de última generación con tecnología PICO y sistema detector Hi-REZ. Estos recursos tecnológicos permiten abarcar la práctica totalidad de exploraciones de Medicina Nuclear.
Los procedimientos terapéuticos en Medicina Nuclear se realizan con emisores de radiación, generalmente de energías elevadas y tiene sus principales aplicaciones en el cáncer de tiroides y el hipertiroidismo.
Mención particular merece la Inmunoterapia con Anticuerpos Monoclonales para determinados tipos de Linfomas.
El servicio de Medicina Nuclear de Quirón Madrid dispone de una habitación para radioterapia metabólica debidamente acondicionada y con el más alto nivel de sistemas de radioprotección.
Las exploraciones de medicina nuclear son seguras ya que los radiofármacos de uso diagnóstico no tienen acción fármaco-terapéutica. Por otra parte, la radiación del isótopo administrado al paciente es similar o inferior a la recibida en una exploración radiológica convencional.
Las exploraciones de Medicina Nuclear convencional son múltiples y diversas, con una metodología propia cada una de ellas. Las técnicas diagnósticas comprenden:
La técnica PET-TAC desarrolla sus aplicaciones fundamentales en el campo de la oncología mediante el estudio del metabolismo celular y permitiendo el diagnóstico precoz de malignidad, estudio de extensión, valoración de respuesta terapéutica y detección de recidiva en una gran variedad de tumores. La PET-TAC abre nuevas expectativas de aplicaciones como la Planificación de Radioterapia.
La Tomografía por Emisión de Positrones (PET) es el más significativo avance en el diagnóstico del cáncer a través de la imagen en los últimos 30 años. La imagen así obtenida permite detectar viabilidad tumoral de forma incruenta y no accesible hasta hace pocos años. El resultado es una reducción de la incertidumbre diagnóstica, condicionando en muchos casos la actitud terapéutica frente a la enfermedad.