
01 Julio 2009
Hospital Quirón Madrid acogió el pasado 26 de junio la I Reunión Científica de Oncología, en la que destacados expertos debatieron en torno al carcinoma de ovario.
Ponentes, de gran prestigio nacional e internacional como John J. Kavanagh (Houston, USA), Arlan F. Fuller Jr. (Boston, USA), Clifford Wheeless (Baltimore, USA), Agustín García Caballero (Los Angeles, USA) o José Palacios Calvo (Sevilla), entre otros, debatieron sobre el diagnóstico, el tratamiento quirúrgico y el tratamiento antiblástico en relación con el carcinoma de ovario. Todos subrayaron la importancia de realizar un tratamiento oncológico multidisciplinar como la clave para conseguir la supervivencia de los pacientes con este tipo de cáncer.
El acto se desarrolló en torno a tres mesas redondas moderadas por los doctores Agustín Acevedo, Ricardo Sáinz de la Cuesta y Ramón Pérez Carrión, directores de la reunión y reconocidos especialistas de la Unidad Integral de Oncología de Quirón Madrid.
Entre las conclusiones más significativas respecto al diagnóstico, los especialistas coincidieron en señalar la importancia de los datos moleculares sobre las vías de transformación celular en el cáncer de ovario que se han venido investigando recientemente. Los diferentes tipos de carcinoma de ovario tienen diferentes vías moleculares de transformación y estos descubrimientos han permitido avanzar considerablemente en el establecimiento de clasificaciones más precisas, sencillas y reproducibles, lo que ha redundado en un beneficio directo para las pacientes, al permitir su mejor clasificación en grupos pronósticos determinados. En opinión de los expertos, estas investigaciones han abierto la puerta al diseño de terapias específicas dirigidas contra dianas moleculares características de cada tumor, que pueden suponer una alternativa terapéutica de gran futuro, especialmente en los grupos de peor pronóstico que habitualmente son los más frecuentes.
En lo referente al tratamiento quirúrgico, los especialistas consideran que el tratamiento de elección del cáncer epitelial de ovario en estadio avanzado continúa siendo una citorreducción primaria, con el objetivo de dejar sólo tumor microscópico residual, por lo tanto el factor pronóstico más importante en estas pacientes es la cantidad de tumor residual una vez hecha la cirugía. Según los expertos, si se pudiera anticipar que va a quedar tumor macroscópico residual importante, sería mejor empezar con quimioterapia neoadyuvante, y en función de la respuesta obtenida, realizar una cirugía citorreductora adecuada, con el mismo objetivo inicial. En pacientes con tumores óptimamente citorreducidos ( masa tumoral < 1 cm), a los que no se haya realizado una anastomosis intestinal, se debe de considerar la colocación de un catéter intraperitoneal, para poder dar quimioterapia por esta vía, que ha demostrado ser más eficaz en cuanto a supervivencia global de la enfermedad, aunque más tóxica.
Por último, los ponentes destacaron que en el carcinoma de ovario el esquema de quimioterapia con Carboplatino + Taxano sigue siendo el tratamiento estándar y que un tratamiento alternativo sería asociar Carboplatino + Caelix, que es menos tóxico, pero que aún carece de resultados que lo avalen. Respecto a la quimioterapia intraperitoneal señalaron que sigue siendo una alternativa válida para aquellos tumores con resección óptima (<1 cm), con platino y taxol. Para el carcinoma de ovario recurrente, en el que no existe un tratamiento estándar, los especialistas indicaron que tienen resultados prometedores con inhibidores del PARP, Avastin combinado con quimioterapia estandar o Yondelis asociado con Caelix.
El curso, organizado por la Unidad Integral de Oncología de Hospital Quirón Madrid y la Fundación Quirón, contó con el apoyo de la Sociedad Española de Oncología Médica y la Sección de Ginecología Oncológica.