
10 Marzo 2010
Por la Dra. Ana Ageitos, servicio de Oncología Hospital Quirón Madrid
La bioterapia puede ser efectiva por sí sola o en combinación con la cirugía, quimioterapia o radioterapia. Se denominan modificadores de la respuesta biológica (MRB) a los agentes cuyo mecanismo de acción causa una respuesta biológica propia del individuo. Estos compuestos actúan de diferentes maneras: aumentan las defensas del huésped, incrementan la respuesta antitumoral individual, elevan la respuesta del individuo usando células tumorales modificadas o vacunas, interfieren con los factores de crecimiento producidos por las células tumorales y se unen a las células tumorales causando su muerte.
Los modificadores de la respuesta biológica se conocen desde hace más de 40 años, como la vacuna contra la tuberculosis en el melanoma y el carcinoma de vejiga. En la actualidad, los avances en biología tumoral han permitido la aparición de nuevos agentes biológicos con eficacia clínica probada.
Existen cinco grupos principales modificadores de la respuesta biológica:
Interferones: son proteínas inmunomoduladoras; es decir, que actúan sobre el sistema inmunológico del paciente. Pueden destruir células tumorales e impedir la formación de vasos sanguíneos que nutren el tumor. Se pueden utilizar en oncología en algunas leucemias, linfomas, melanoma, carcinoma renal o Sarcoma de Kaposi, entre otros.
Interleukinas: potentes inmunomoduladores y con efecto antitumoral. La más potente es la IL-2 que puede aumentar la actividad de las células de defensa con capacidad para matar células tumorales y linfocitos T. Se usa sólo o en combinación con quimioterapia en algunos tumores (melanoma, linfomas o carcinoma renal).
Antiangiogénicos: las células tumorales forman vasos anormales para alimentarse, crecer y extenderse por el cuerpo. Esta familia de fármacos trabaja para evitar la creación de estos vasos. Los fármacos con uso clínico y de última generación en el tratamiento del cáncer son: bevacizumab, sorafenib y sunitinib entre otros.
Anticuerpos monoclonales: los anticuerpos son producidos por los linfocitos B del sistema inmune. Los fármacos usados en la clínica más conocidos son: Rituximab, Trastuzumab, Panitumumab y Cetuximab. Se utilizan en: linfoma B, cáncer de mama, colon, cabeza y cuello.
Vacunas: son utilizadas como prevención de algunos cánceres (hepatocarcinoma, cáncer de cérvix, cáncer anal) evitando infección por virus (Hepatitis B, Papiloma). Se están desarrollando vacunas como terapia antitumoral aunque no son de aplicación clínica habitual.