
25 Junio 2009
Oncología Nutricional es una interdisciplina en la que el cáncer es investigado como una enfermedad (local y sistémica) originada por cambios en el genoma, que progresa a través de múltiples pasos y que pueden ser modificados por factores nutricionales.
La nutrición debe formar parte del tratamiento integral en el cuidado rutinario del paciente con cáncer. Podemos diferenciar dos situaciones diferentes en dicho tratamiento:
El potencial de la nutrición sin embargo, no debe sustituir el tratamiento curativo del cáncer, pero si debe formar parte adyuvante de este tratamiento.
En los pacientes con cáncer se producen anormalidades en el metabolismo de los carbohidratos. Desde hace décadas se conoce como Hipótesis de Warburg (Premio Nobel 1931) en que se postula que la glicólisis aeróbica en las células tumorales resulta del fallo de la respiración normal debido a disfunción de la mitocondria.
Estudios en diferentes síndromes de cáncer familiar se encontraron mutaciones en enzimas del ciclo de Krebs o tricarboxílico (TCA):
Las células neoplásicas presentan por tanto alteraciones en las vías metabólicas precisando un mayor consumo de glucosa que las células normales. Esta característica de las células neoplásicas es usada como fundamento en ciertas técnicas de diagnóstico (PET).
Estudios realizados en los pacientes con cáncer se han evidenciado aumento en la producción de la glucosa y aumento en la destrucción de las proteínas (proteolisis) y de los lípidos (lipólisis). Los tumores pueden dar lugar a la liberación de unas sustancias en la sangre (citoquinas) responsables de estos cambios metabólicos. Algunas de estas citoquinas pueden actuar en el SNC, y que explican en parte la falta de apetito en los pacientes con cáncer (anorexia asociada al cáncer). Situación que puede llevar a lo que se conoce como caquexia tumoral.
Todos estos cambios metabólicos son inducidos por genes específicos que están relacionados con la necesidad de las células neoplásicas a proliferar y evitar la apoptosis (es decir la muerte o suicidio celular).
El cáncer es una enfermedad crónica del genoma. Hay una interacción gen-nutriente en el cáncer. Las células cancerosas resultan de múltiples defectos generados por exposición a agentes ambientales, dietéticos e infecciosos. La dieta contribuye en un 30-40% de riesgo para todos los cánceres. La asociación entre sobrepeso [Índice de Masas Corporal (IMC) 25.0-29.9] y obesidad (IMC > 30) y un significativo riesgo de muerte por cáncer.
Antes de continuar, es necesario conocer la terminología utilizada en Oncología Nutricional para entender la relación gen-dieta en el cáncer: