
15 Julio 2009
La Agencia Internacional para Investigación del Cáncer (IARC) estima que 25% de los casos de cáncer tienen una causa directa en el sobrepeso u obesidad y estilo de vida sedentaria. Este patrón de estilo de vida puede incrementar riesgo de cáncer por diferentes mecanismos incluyendo incremento de estrógenos y testosterona, hiperinsulinemia y resistencia a la insulina, incremento de la inflamación y disminución de la función inmune.
Por la Dra. Ana G. Ageitos, oncóloga de la Unidad Integral de Oncología de Hospital Quirón Madrid.
Los Oncólogos deben recomendar ejercicio a los pacientes con cáncer. Hay evidencia acumulada que mejora el pronóstico y la calidad de vida. Sin embargo, la evidencia para suplementos de vitaminas, minerales y antioxidantes es insuficiente para realizar una recomendación con base científica de su uso en los pacientes oncológicos.
La mayor evidencia para el beneficio del ejercicio procede de los estudios en pacientes con cáncer de mama donde se ha mostrado que reduce el riesgo de recidiva y mortalidad para ambos (por cáncer y por otras causas). Hay también evidencia de un beneficio similar para el cáncer de próstata y cáncer colorrectal.
Un estudio de 933 mujeres con cáncer de mama (HEAL study) mostró que la actividad física intensa-moderada reduce el riesgo por muerte 67% en mujeres que mantienen actividad 2 años después del diagnóstico. Este fue en ambos mortalidad por cáncer y por otras causas (principalmente enfermedad cardiovascular, diabetes), (J Clin Oncol. 2008:24;3958-3964). Otros estudios han sugerido que el ejercicio reduce el riesgo de fallecer por cáncer de mama en un 40-55%.
Recientemente, el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) anunció la falta de eficacia en la prevención del cáncer con selenio y vitamina E en el Cáncer de próstata (SELECT trial). Entre 2001-2004, 35534 hombres de 50 años o mayores fueron enrolados en este ensayo (SELECT) que fue designado a determinar si los suplementos vitamina E, selenio o una combinación de los 2 previene el cáncer de próstata. Los análisis preliminares mostraron que ninguna de las intervenciones prevenía el cáncer de próstata.
Por todo lo anterior, el ejercicio físico, la dieta y específicamente el conocimiento en la nutrición debe formar parte del cuidado integral de los pacientes con cáncer. La relación entre dieta y cáncer es bien establecido y nuevas tecnologías genómicas han hecho posible la investigación de modulación nutricional en la vía de la carcinogénesis con nutrientes, micronutrientes y fitoquímicos.
Los Nutrientes son tradicionalmente conocidos como sustancias químicas obtenidas de la comida y necesarias para el cuerpo para el crecimiento, mantenimiento y reparación de los tejidos. “Nutrientes esenciales” no son formados metabólicamente en las células y deben ser presentada en la comida a través de la ingesta, mientras que “nutrientes no esenciales” pueden ser sintetizados por las células.
Sensores de los Nutrientes: los factores de transcripción son los agentes principales a través de los cuales los nutrientes influyen en la expresión genética. El grupo más importante de “sensores de nutrientes” es la superfamilia de factores de transcripción de receptores hormonales nucleares con 48 miembros en el genoma humano. Numerosos receptores de esta superfamilia se unen a nutrientes y sus metabolitos. Estos incluyen: Receptor del ácido retinoico (RAR) y receptor retinoide X (RXR), receptor ácidos grasos [receptor peroxisoma proliferactivo (PPAR)], receptor vitamina D (VDR), receptor de los oxysteroles (LXR), receptor de las sales biliares [farnesoid X receptor (FXR)], entre otros.
En órganos metabólicamente activos (hígado, intestino, o tejido adiposo) los factores de transcripción actúan como sensores de nutrientes cambiando el nivel de transcripción de DNA de genes específicos en respuesta a cambios de nutrientes. Los receptores hormona nucleares tienen papeles importantes en la regulación de numerosos procesos, incluyendo metabolismo de los nutrientes, desarrollo embrionario, proliferación y diferenciación celular.
La interacción entre nutriente-genoma puede diferir de acuerdo al ciclo de la vida del organismo y tener una profunda influencia en el mantenimiento de la salud y prevención de la enfermedad.
Diferentes estudios de carcinogénesis modulada por nutrientes exploran el efecto de los nutrientes en el daño DNA y en los mecanismos de reparación del DNA, metilación DNA quien influye en la expresión de los genes y fenotipo celular, estrés oxidativo, recetores diana y vías de señales de transducción, control del ciclo celular apoptosis (muerte celular) y procesos antiangiogénicos.