
28 Octubre 2009
Los tumores tienen varias vías para alcanzar otros tejidos y diseminarse: la infiltración local, y las vías sanguínea y linfática. En tumores de mama ésta última tiene especial relevancia, por lo que es muy importante detectar si en los ganglios cercanos a la mama se hayan afectados por el tumor. Tradicionalmente, el procedimiento estándar en pacientes con cáncer de mama era la mastectomía y la linfadenectomía axilar.
La disección de los ganglios linfáticos de la axila (linfadenectomía) es un procedimiento agresivo que conlleva una alta morbilidad. Aunque las complicaciones de la linfadenectomía axilar generalmente no son severas, tienen una incidencia alta. Sin embargo, la estadificación axilar es demasiado importante para no realizarla.
La afectación axilar es uno de los factores pronósticos más importantes en las pacientes con cáncer de mama y es un parámetro importante para indicar terapia adyuvante (quimioterapia). No obstante, se estima que el 60 por ciento de las linfadenectomías son innecesarias, ya que se realizan en pacientes que no tienen afectación axilar.
Estas pacientes están sometidas a las complicaciones de la linfadenectomía axilar, que incluyen hematomas, seromas, linfedema, parestesias, etc. y no obtienen beneficio alguno.
La biopsia selectiva del ganglio centinela en el cáncer de mama intenta reducir la morbilidad de la estadificación axilar, reduciendo el número de linfadenectomías necesarias. Únicamente se realiza linfadenectomía axilar en aquellos pacientes que presenten metástasis linfáticas en el o los ganglios centinela.
Colaboración multidisciplinar
Para realizar la biopsia intraoperatoria se requiere la colaboración de varios profesionales ; en el servicio de medicina nuclear se inyecta un elemento radiactivo en las proximidades de la lesión de la mama. Este elemento migra a los ganglios linfáticos y es retenido. Gracias a su actividad radiactiva se pueden realizar imágenes para localizar los ganglios centinela. Una vez detectados los ganglios, se realiza una intervención quirúrgica para extraerlos. Para realizar la extracción en quirófano se realiza una pequeña incisión en la axila y se utiliza una sonda gammadetectora que mide la radiación en su vértice de forma precisa. La sonda emite un sonido más repetido cuanto más se acerca a la fuente de radiación, de este modo se puede detectar que ganglios presentan actividad radiactiva con precisión.
Una vez extraído el ganglio o ganglios centinela y con la paciente sedada, se envía la muestra a anatomía patológica que la analiza buscando metástasis. Mientras se realiza el análisis, en el quirófano se espera hasta que el Servicio de Anatomía Patológica ofrece un resultado. Si no se detectan metástasis no es necesario continuar con la disección axilar, si por el contrario, existen lesiones, se realiza la linfadenectomía axilar.