
23 Octubre 2009
Se trata de una herramienta fundamental en el manejo de la enfermedad tumoral y en la elección del mejor esquema de tratamiento individualizado para cada paciente. El objetivo principal es detectar si hay un tumor cancerígeno en estadios iniciales, su localización y su extensión.
El resultado es una reducción de la incertidumbre diagnóstica, condicionando en muchos casos la actitud terapéutica frente a la enfermedad.
Hospital Quirón de Madrid es uno de los centros sanitarios que disponen de un PET-TAC. Cuenta con un equipo humano con una alta cualificación y experiencia. El Dr. Antonio Cabrera, jefe de de Medicina Nuclear de Quirón Madrid, ha sido testigo de la implantación de la técnica PET en España desde y el Dr. Jorge Mucientes posee una amplia experiencia en el uso de esta tecnología.
Para realizar esta prueba se inyecta al paciente un radioisótopo inocuo que emite radiación. Después de un tiempo se espera a que el radiofármaco se distribuya por el cuerpo y se fije en las zonas donde se estén desarrollando procesos metabólicamente anómalos.
El PET dibuja un mapa del cuerpo en que se recogen las mayores concentraciones de glucosa. El especialista en medicina nuclear puede determinar la malignidad de un tumor, incluso detectar metástasis en sus grados más incipientes.
Alteraciones
En el proceso de transformación de la célula neoplásica se producen una serie de alteraciones bioquímicas y metabólicas que se pueden observar en los estudios con PET, de este modo es posible adelantarse y realizar un análisis precoz de la malignidad y la extensión neoplásica.
En los últimos cinco años se ha generalizado la exploración con equipos PET-TAC. Éste es un método fiable, especialmente indicado en linfomas, tumores de pulmón, melanoma, páncreas, exófago, colorrectal, mama, ovario y cánceres de cabeza y cuello.