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Información Enfermedad Oncológica

Los importantes avances que se están produciendo en el estudio y tratamiento del cáncer están consiguiendo que se prolongue la supervivencia de los que no consiguen la curación total. Esto hace que muchos pacientes sean crónicos y precisen revisiones. Todos estos datos deben quedar bien conformados en un historial adecuado. La historia clínica única e informatizada permite a cada médico que le atiende ver toda su información clínica, evitando retrasos o duplicación de las pruebas diagnósticas.


Nuestro Hospital pone a disposición de los médicos y a su disposición, una historia clínica informatizada que permite, desde cualquiera de sus puestos de trabajo, obtener una información completa y actualizada. Comprendemos que si usted acude a urgencias, el médico que le atienda participe de toda la información médica para poder valorar su cuadro de una forma eficaz.

 

 

 


Según la Sociedad de Oncología Médica, “Todo el paciente con sospecha clínica fundada de cáncer debe tener acceso, en un tiempo razonable, a una prueba que confirme o descarte la patología mediante circuitos prioritarios de acceso a las pruebas diagnósticas. Si el resultado es positivo, el diagnóstico especializado debe ser realizado en un centro que disponga de los recursos y técnicas necesarias de laboratorio, radiología y anatomía patológica, y con capacidad suficiente para garantizar un estudio de extensión de calidad.”


Hospital Quirón Madrid cumple esos requisitos fundamentales a nivel profesional y a nivel estructural, por lo que nos consideramos capacitados para afrontar con excelencia su enfermedad y sus expectativas.


La posibilidad de diferentes tratamientos, así como las distintas localizaciones en el que se origina el cáncer, requieren de la colaboración de especialistas muy diversos y deben actuar de forma coordinada para obtener la máxima eficacia terapéutica y ocasionar las menores molestias posibles a los pacientes.


La nueva concepción multidisciplinar de la atención oncológica, en razón de las necesidades del proceso diagnóstico y terapéutico del paciente, como es nuestro caso, requiere de la integración de todos los servicios sanitarios y que todos sus médicos especialistas evalúen conjuntamente su enfermedad en un comité de tumores.

 

¿Qué es el cáncer?

 

Para la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), el cáncer, es un término genérico para un grupo de más de 100 enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo. Otros términos utilizados son neoplasias y tumores malignos.
Una de las características que define el cáncer es la generación rápida de células anormales que crecen más allá de sus límites normales y pueden invadir zonas adyacentes del organismo o diseminarse a otros órganos en un proceso que da lugar a la formación de las llamadas metástasis.

La O.M.S., advierte que un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana. El Instituto Nacional del Cáncer explica de forma didáctica que el cuerpo está compuesto de muchos tipos de células. Estas células crecen y se dividen para producir nuevas células conforme el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren y éstas son reemplazadas por células nuevas. Pero a veces, este proceso ordenado de división de células se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita. Cuando esto pasa, las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias pueden formar una masa de tejido. Esta masa de tejido es lo que se llama tumor. No todos los tumores son cancerosos. Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los tumores benignos no son cancerosos. Generalmente se pueden extraer (extirpar). En la mayoría de los casos, estos tumores no vuelven a crecer. Las células de los tumores benignos no se diseminan o riegan a otros tejidos o partes del cuerpo.

Los tumores malignos son cancerosos. Las células en estos tumores pueden invadir el tejido a su alrededor y diseminarse (regarse) a otros órganos del cuerpo. Cuando el cáncer se disemina o riega de una parte del cuerpo a otra, se llama metástasis. El nombre del cáncer depende del órgano o tipo de célula donde empezó u originó. Por ejemplo, el cáncer que empieza en el estómago se llama cáncer de estómago. Algunos cánceres no forman tumores. Por ejemplo, la leucemia es un cáncer de la medula ósea (el tejido esponjoso dentro de los huesos).

 

¿Cuál es la causa del cáncer?

 

Según el Instituto Nacional del Cáncer, el cáncer es causado por cambios (alteraciones) en los genes que controlan el crecimiento y la muerte normal de las células. Algunos hábitos y factores ambientales pueden facilitar que ciertos genes permitan el desarrollo del cáncer. El consumo del tabaco, la dieta, la exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol o la exposición a carcinógenos (sustancias que causan cáncer) en el lugar de trabajo o en el ambiente pueden favorecer estos cambios.


Algunas alteraciones genéticas son heredadas (del padre, la madre, o de ambos). Sin embargo, el haber heredado una alteración en un gen no siempre significa que la persona se verá afectada por el cáncer; sólo significa que las posibilidades de padecer cáncer son mayores.


Hospital Quirón Madrid tiene una consulta especializada en Consejo Genético, en la que se puede estudiar la influencia genética del árbol genealógico en lo que respecta a la incidencia de algunos tumores.

 

¿Cómo se diagnostica el cáncer?

 

El diagnóstico de cáncer comienza con una historia clínica y una exploración física minuciosa. Si aparecen indicios de cáncer se deberá proceder a determinar los estudios necesarios para detectarlo.


Las pruebas de detección precoz tratan de descubrir el cáncer antes de que aparezcan los síntomas. Si hay un resultado positivo, se precisarán nuevas pruebas hasta confirmar el diagnóstico.


Finalmente, la biopsia (tomar una muestra del tejido sospechoso) y el estudio anatomopatológico (microscópico) darán el diagnóstico final y comenzará la fase de tratamiento.


En las etapas iniciales del diagnóstico de la enfermedad son necesarios los estudios de imagen que además servirán más tarde para realizar estudios comparativos. Las pruebas analíticas en sangre de marcadores tumorales, entre otras pruebas, servirán también para llegar al diagnóstico y posteriormente evaluar la respuesta al tratamiento. El estudio de la muestra del tejido se utilizará para confirmar el estadío del tumor y sus características genéticas y permitirán apuntar hacia el tratamiento más adecuado.

 

¿Puede prevenirse el cáncer?

 

La fórmula más aceptada para disminuir la incidencia de cáncer es seguir una serie de pautas saludables:

  • No fumar.
  • Dieta saludable rica en verduras y frutas y disminuir las grasas animales.
  • Hacer ejercicio regularmente y evitar el sobrepeso.
  • Evitar los rayos directos del sol, usar protector solar.
  • Consultar al médico con regularidad y ante síntomas de pérdida de peso sin justificación, alteración del tránsito intestinal, hemorragias, tos persistente o ronquera y alteraciones de la piel.
  • Realizar los controles regulares recomendados. Aunque mejoremos nuestra salud con estas advertencias, existen otros factores heredados que no se pueden evitar, es decir hay una herencia que favorece la aparición de ciertos cánceres. Este punto es muy importante.


Existe hoy en día la posibilidad de estudios genéticos que determinan las posibilidades de afectación de nuestra línea familiar. El tener este perfil no quiere decir que suframos con seguridad la enfermedad, pero las personas que tienen una mayor probabilidad de verse afectadas por el cáncer, pueden ayudarse evitando los factores de riesgo siempre que sea posible y examinándose regularmente para que, si se presenta el cáncer, se pueda detectar y tratar temprano. El tratamiento suele ser más efectivo cuando la enfermedad se detecta de forma precoz.


Las pruebas de detección más habituales son la colonoscopia o la prueba de sangre oculta en las heces, la mamografía y la citología (prueba de Papanicolaou) que pueden advertir de lesiones precancerosas o cánceres incipientes que pueden ser tratados cuanto antes.
En Hospital Quirón Madrid vemos la oncología como una unidad de diagnóstico y tratamiento, pero también de prevención.
En este sentido contamos con una consulta de Consejo Genético de la que pueden beneficiarse sus familiares, así como una consulta de chequeos médicos.

 

 

¿Cómo se trata el cáncer?

 

El tratamiento del cáncer descansa sobre tres pilares fundamentales que son la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Además podemos también incluir las terapias hormonal y biológica. Pueden coexistir en un mismo tratamiento dependiendo de las circunstancias particulares de cada enfermedad y de cada paciente. La cirugía es el procedimiento de extirpar el cáncer. Suelen ser muy radicales, llevándose órganos enteros para evitar que queden células malignas vecinas ocultas. Nuestras unidades quirúrgicas están formadas por profesionales con una amplia experiencia en este campo, así como en la posterior reconstrucción que puede ser necesaria en algunos casos.


La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas en un área determinada. La radiación puede administrarse en forma externa desde un acelerador de partículas. También se puede administrar internamente mediante implantes que contienen una sustancia radioactiva (braquiterapia). Los tratamientos de radiación no causan dolor. Los efectos secundarios pueden tratarse y controlarse (cansancio, bajada de defensas, alteraciones de la piel).


La quimioterapia usa fármacos para destruir las células cancerosas en todo el cuerpo. Las células sanas también pueden ser dañadas, especialmente las que se dividen rápidamente. Se puede usar un fármaco o una combinación de fármacos. Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen principalmente de los fármacos y de la dosis que recibe el paciente (perdida de pelo, fatiga temporal, pérdida del apetito, nauseas y vómitos, diarrea, o llagas en la boca y labios). Existen terapias para evitar, en lo posible, la aparición de estos efectos no deseados.


La terapia hormonal se usa para tratar ciertos cánceres que dependen de hormonas para su crecimiento, impide que las células cancerosas utilicen las hormonas que necesitan para crecer. La terapia biológica utiliza directa o indirectamente el sistema inmune del cuerpo para combatir la enfermedad y puede aminorar algunos de los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer. Los anticuerpos monoclonales, el interferón, la interleucina-2 y los factores estimulantes de colonias son algunos tipos de terapia biológica.

Tratamientos individualizados. En toda enfermedad existen una serie de factores que hace que cada paciente responda de forma diferente a los tratamientos. Cada paciente es distinto, cada tumor es distinto y por tanto, el tratamiento debe ser distinto para cada paciente. Las diferencias más básicas:

  • El tipo de cáncer; no es lo mismo uno mamario que otro de pulmón.
  • La edad del paciente; por enfermedades asociadas y sistema inmune.
  • La extensión y la localización del tumor.

 

Dianas Terapéuticas. De esta forma se identifican los distintos factores que ayudan al oncólogo a definir un perfil clínico detallado para cada paciente y clasificarlo en una categoría determinada con el fin de obtener el máximo  beneficio al tratamiento.
Dianas Terapéuticas. Los avances en la biología molecular (ciencia que estudia cómo se transmite la información molecular contenida en los tejidos) están permitiendo la identificación de dianas potenciales para el tratamiento del cáncer y el desarrollo de nuevos fármacos dirigidos contra éstas.


A nivel molecular, la enfermedad oncológica es la pérdida del control de la división celular. La primera célula que pierde el control va a marcar el tipo de cáncer y puede proceder de tejidos muy diferentes (la piel, la próstata o las glándulas mamarias).


El daño puede variar en intensidad o en extensión y puede afectar a uno o a más genes y conformarán el perfil genético del paciente. Esto explica cómo en personas, con un perfil clínico similar, el mismo tipo de cáncer avance más rápido y que determinados pacientes respondan mejor o peor a un tratamiento.


Se conoce que para algunos tipos de cáncer hay algunos genes que resultan afectados con más frecuencia. Por ejemplo, el gen Her2 está alterado el 30% de los casos de cáncer de mama y esta característica crea ya diferentes líneas de tratamiento.


Localizado el gen “responsable” de cada tipo de cáncer, se pueden diseñar fármacos que actúen específicamente frente a ese factor desencadenante de la enfermedad. Estas nuevas familias de fármacos presentan una eficacia superior y reducen los efectos secundarios ejerciendo un efecto mínimo sobre las células sanas.


Por eso estos fármacos “a la carta” están permitiendo que muchos pacientes se beneficien ya de un nuevo tipo de medicina, basado en la suma del perfil clínico y genético. No obstante, el cáncer es una enfermedad multifactorial y no debemos olvidar que en la mayoría de los pacientes oncológicos son numerosos los genes afectados, y aún muchos de ellos desconocidos. Quirón Madrid cuenta, en sus laboratorios, con la tecnología capaz de identificar estos genes.

¿Existen otras posibilidades de tratamiento?  


Los estudios y ensayos clínicos (estudios de investigación) son una opción de tratamiento para algunos pacientes con cáncer. Normalmente se trata de usar fármacos o asociaciones de fármacos que tras estudios previos necesitan ya una valoración clínica de su eficacia. Los ensayos clínicos son un paso crítico en la creación de nuevas formas de tratamiento.
En Hospital Quirón Madrid participamos en numerosos ensayos de este tipo, si precisa más información no dude en preguntar a su oncólogo.

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